Página principal >
Historia de Peter Sutcliffe
> Victimas de Peter Sutcliffe
Victimas de Peter Sutcliffe, el destripador de Yorkshire
| Fecha | Lugar | Nombre | Edad |
|---|---|---|---|
| 5/Julio/1975 | Keighly | Anna Rogulskyj | 34 años |
|
Ya inconciente la muchacha recibió un par de martillazos mas. Sutcliffe intercambió su martillo por una navaja que utilizó para cortarle la piel del estómago pero justo en ese instante un vecino alarmado por los ruidos comenzó a preguntar desde una ventana cercana si había algún problema. Sutcliffe tuvo que calmarse por completo y contesto que no había ningún problema, que podía estar tranquilo y acto seguido huyó. Anna sobrevivió pero tras muchas semanas de dolorosa recuperación no quedó ni la sobra de lo que había sido. Quedó traumada y vive en soledad con varios gatos y tras numerosos sensores y alarmas en su domicilio. Cuando sale a la calle evita pasar por la sombra y detesta que alguien desconocido se le acerque por detrás. La policía quedó sorprendida por este ataque, pues no hubo robo ni agresión sexual -aparentemente-, tanto el novio como otros conocidos pudieron demostrar su inocencia sin mayor problema. El unico testigo vio un adulto joven de estatura mediana, usando pants deportivos. ![]() Lugar donde fue atacada Anna Rogulskyj |
|||
| 15/Agosto/1975 | Halifax | Olive Smelt | 46 años |
|
A las 11.45 pm del mismo día Sutcliffe dejó en su auto a su amigo Trevor, quien tras la captura de Peter confirmó que aquella noche se había quedado solo durante un lapso de 10 minutos, tiempo tras el cual su amigo regresó contándole una extraña historia de como había querido golpear a una prostituta con un ladrillo colocado dentro de una calceta. Aquel incidente a pesar de lo extraño no paso a mayores. La realidad es que Sutcliffe había divisado a Smelt desde el bar donde había estado bebiendo. La siguió y por detrás de ella la golpeó en la cabeza fuertemente. Ya en el suelo la navajeó justo arriba del trasero pero nuevamente fue interrumpido a medio frenesí puesto que un auto se acercaba rápidamente. Como secuelas del ataque Olive Smelt vive continuamente deprimida, con constantes pérdidas de memoria, ha perdido el interés y el amor por la vida que la caracterizaban. Su vida sexual y matrimonial ha quedado alterada definitivamente. Hasta sus hijos han padecido ataques nerviosos como consecuencia de la situación. Este ataque fue responsabilizado al destripador de Yorkshire hasta tres años después de cometido el mismo. ![]() Lugar donde fue atacada Olive Smelt |
|||
| 30/Octubre/1975 | Leeds | Wilma McCann | 28 años |
|
Petter Sutcliffe circulaba por Leeds en su Ford Capri color verde después de haber consumido unos cuantos tragos cuando vio a McCann pidiendo aventón. Se paró e inmediatamente la muchacha se subió al auto. Todavía no terminaba de sentarse cuando le pregunto si 'deseaba un servicio...' La rudeza de McCann tomó por sorpresa a Sutcliffe quien requería de algo de romanticismo para excitarse sexualmente aún en los encuentros con prostitutas. La negociación tomo unos instantes y la prostituta quería terminar lo antes posible, el sugirió que lo hicieran en el pasto, aprovechando que estaban en el parque Prince Phillip Playing Fields. Ella subió una pequeña colina, colocaron un abrigo en el suelo y se sentó ahí. Todavía alcanzó McCann a demandar 'vamos, apúrate ya' a lo que Sutcliffe contestó 'si como no!...' y la tundió a martillazos. El cuerpo de la desafortunada prostituta fue hallado antes de las 8 de la mañana por un joven lechero y su hermano que pasaban por el lugar. Estaba con los calzones bajados y los senos de fuera. Había sido apuñalada en el abdomen, el pecho y el cuello. Hasta ese momento fue considerada la primera víctima de quien en lo sucesivo la prensa nombró 'The Yorkshire Ripper'. ![]() Hallazgo del cuerpo de Wilma McCann |
|||
| 20/Enero/1976 | Leeds | Emily Jackson | 42 años |
|
Según la confesión de Sutcliffe este vio a Emily Jackson como a las 7 p.m. cuando ella trataba de parar a los conductores en la calle. Cuando se acercó quedo pactado el servicio en 5 libras. El aspecto de sobrepeso de ella y el fuerte olor que despedía mezcla de sudor y perfume barato hicieron a Sutcliffe odiar instantáneamente a la prostituta. Jackson indicó a Peter donde conducir con el objetivo de tener mayor privacidad, así llegaron a una oscura calle. En ese momento Sutcliffe urdió simular que el auto no encendía así que bajo a revisar el motor pero le pidió a Emily que lo ayudara a alumbrar. Sin sospechar y de buena gana ella prendió un encendedor e iluminó el motor. Ese momento fue aprovechado por Sutcliffe para dar dos pasos atrás y golpearla en la cabeza con su martillo. Luego la arrastró al callejón que ahí había y después de jalarle blusa, suéter y sostén la apuñaló hasta 52 ocasiones con un destornillador. Luego encontró un trozo de madera que encajó en la vagina. Según palabras del destripador, aquel procedimiento de desnudarla y apuñalarla satisfacía un tipo de venganza sexual que había desarrollado desde el crimen de Willomena McCann. No lejos del lugar se estacionó otro vehículo por lo que Sutcliffe recogió sus herramientas y huyó rápidamente hacia su casa.
Callejón donde Sutcliffe pulverizó a Emily Jackson |
|||
| 9/Mayo/1976 | Leeds | Marcella Claxton | 20 años |
|
De acuerdo a la versión de la muchacha esa noche no estaba de 'servicio' y solo deseaba un aventón a casa. Manejaron unos instantes hasta parar en el Soldier Field. Aparentemente ella se negó al ofrecimiento de 5 libras que Sutcliffe propuso y se bajo del auto para orinar en unos árboles cercanos. Tras lo cual al parecer cambio de opinión y sugirió hacerlo en el pasto. Ella menciona que cuando Sutcliffe bajo de su auto soltó algo en el suelo y ella preguntó si no era una navaja a lo que le contestó que se había caído su billetera. Cuando terminó de orinar Sutcliffe descargó 8 o 9 martillazos en la cabeza de Marcella Claxton. No esta claro que fue lo que sucedió a continuación de la lluvia de martillazos. Según Marcella, su agresor comenzó a masturbarse al lado de ella luego le dio un billete de 5 libras y le dijo que no le contara nada a la policía. El sujeto se subió a su automóvil blanco y desapareció. Como pudo llego a una cabina telefónica donde pidió auxilio al 911. Mientras esperaba sentada y sangrando pudo observar como el mismo sujeto había regresado en su coche al lugar donde la había dejado malherida, buscándola tal vez con el propósito de asesinarla de una buena vez por todas. Por su parte Sutcliffe declara que únicamente le dio un martillazo en la cabeza y que no pudo seguir. Que no le nacía seguir descargando su furia contra esta mujer de color. No podía concebir que se hubiera masturbado frente a ella cuando ni siquiera deseaba sexo con las prostitutas y menos con esta en particular. Según su declaración la dejo ahí y volvió a su casa confundido y sin saber que pensar de lo ocurrido. Las heridas en la cabeza de Marcella Claxton requirieron 52 puntadas y una estancia de 7 días en el hospital. Durante mucho tiempo no podía soportar la presencia de los hombres a su alrededor. Años después todavía sufría depresiones y episodios de mareo y confusión. Tampoco pudo mantenerse estable en ningún empleo. Fue hasta el asesinato de Irene Richardson que este caso fue conectado con el destripador de Yorkshire. En 1981 coincidió el nacimiento del hijo de Marcella Claxton y el arresto de Petter Sutcliffe pero ninguno de ambos eventos trajo mayor alegría a su vida.
Caseta telefónica donde pidio auxilio Marcella Claxton |
|||
| 5/Febrero/1977 | Leeds | Irene Richardson | 28 años |
|
A pesar de que Sutcliffe le dijo que tal vez no era la mujer que estaba buscando, ella le pidió que no la rechazara y que le haría pasar un buen momento. Sutcliffe manejo unos instantes y llegaron al lugar del anterior ataque, es decir a Soldiers Field. Cuando pararon Irene salio del auto y se dirigió a los baños públicos pero estos estaban cerrados así que tuvo que orinar en el pasto. Para ello se quito sus botas y se coloco en posición. Mientras tanto Sutcliffe había puesto su martillo y una navaja en el bolsillo así que cuando se agacho la muchacha aprovechó para asestar tres fuertes martillazos. Uno había sido tan brutal que el hueso del cráneo se introdujo una pulgada de profundidad en el cerebro. Luego le subió la blusa y la apuñalo en el vientre y el cuello. Fue tanta la furia que los intestinos se salían por las heridas mas profundas. Le coloco las botas encima de las piernas y la tapo con un abrigo de modo que los pies quedaron al descubierto. Temprano por la mañana del día siguiente un hombre que salía a correr por el parque descubrió el cadáver. Primero pensó que era alguna persona enferma por lo que se acercó a averiguar. Pero cuando removió el cabello de la cara de Richardson descubrió la sangre y los ojos abiertos de la victima. Esta vez la policía detecto en el suelo las huellas dejadas por las llantas del Ford Corsica de Sutcliffe, solo para descubrir que alrededor de 100,000 vehículos de la zona podían emplear el mismo tipo de neumáticos.
Escalofriante imagen del cadáver de Irene Richardson |
|||
| 23/Abril/1977 | Bradford | Patricia Atkinson | 32 años |
|
Tras algunas indicaciones, llegaron al departamento. Atkinson se bajo y entro al lugar, Sutcliffe aprovechó para guardarse en su abrigo un martillo sacaclavos. Inmediatamente la muchacha se sentó en la cama de su cuarto y ya se estaba bajando los jeans cuando Sutcliffe le asesto 4 fuertes martillazos. Fue a dar al suelo y sangró profusamente. Ver la sangre con su intenso color rojo era nuevo para Sutcliffe que siempre había atacado en la oscuridad de la noche. La subió de nuevo a la cama, y con las uñas del martillo comenzó a golpearla en el torso y en el trasero. Por resultado la carne solo quedaba marcada. Así que la apuñalo hasta en seis veces en el estómago. La tapo con las sabanas de la cama y se marchó a pesar de que la mujer aun emitía horribles sonidos con la garganta. De todos modos ya no va a poder contarle a nadie lo ocurrido, razonó al partir a su casa. El cadáver fue descubierto por Robert Henderson a las 6.30 p.m. del día siguiente. Era amigo desde hacía muchos años de la victima y entro al departamento cuando se dio cuenta que la puerta no estaba cerrada. Esta vez los forenses encontraron la huella de una bota del atacante. Así tenían ya el tamaño del calzado, que era del 7 o menos de 8. También se dieron cuenta que el destripador estaba ampliando su radio de acción que ahora incluía la región de Bradford. ![]() Departamentos donde vivio Patricia Atkinson |
|||
| 26/Junio/1977 | Leeds | Jayne MacDonald | 16 años |
|
El sábado 25 de Junio, Jayne se había reunido con un grupo de amigos en un club estilo alemán en Leeds y ahí estuvo bailando con un muchacho de nombre Mark Jones. A las 10.30 p.m. salieron del lugar junto con varios muchachos mas. En ese momento ella quiso comer papas fritas así que en lo que ella y Mark buscaron un puesto de papas, las compraron y se las comieron perdieron el último autobús a casa. Dada la situación que se presentaba, se sentaron a platicar hasta la medianoche, hora en que comenzaron a caminar hacia la casa de Mark quien le propuso que si su hermana estaba en casa, ella podría llevarla a su casa pero al llegar al lugar no estaba la hermana ni el automóvil de esta. Entonces caminaron en dirección de Chapeltown y estuvieron en el parque hasta la 1 de la mañana. Todavía estuvieron juntos hasta la 1.30 en las puertas del hospital del lugar donde finalmente se separaron y quedaron de verse a media semana. Ahí Jayne intentó llamar a un taxi desde un kiosco pero como no hubo respuesta comenzó a caminar sola hacia su casa. Había entrado así al peligroso territorio del destripador de Yorkshire. Y en efecto, alrededor de las 2 a.m. Peter Sutcliffe divisó a Jayne MacDonald caminando sola y a paso lento por Chapeltown Road. Pudo verla con toda la calma del mundo, inclusive dice que la muchacha conversó un momento con un par de mujeres que estaban en una esquina. En ese momento el estuvo 100% seguro de que MacDonald era una prostituta y para satisfacer su gran sed por asesinar una de ellas comenzó a seguirla. Se bajo de su auto y camino no muy lejos de ella. La muchacha jamás volteó a ver quien la seguía ni nada. A la altura de un pequeño parque infantil aprovechó para asestarle un martillazo en la cabeza. Boca abajo la arrastro mas adentro del lugar, la volvió a golpear y procedió a jalonearle las ropas. La apuñalo numerosas veces como acostumbraba desatar su furia. Sutcliffe recuerda vivamente que al arrastrarla los zapatos de la muchacha hacían un ruido espantoso al tallarse contra el suelo. El cuerpo de la chica fue hallado a las 9 de la mañana del día siguiente por un par de niños que habían ido a jugar al pequeño parque. Wilf MacDonald padre de Jayne murió un par de años después de la trágica desaparición de su hija. Desarrolló asma nervioso, quedo incapacitado para trabajar y todos los días se le veía sentado en un sillón pensando en su hija. Finalmente muere de tristeza.
La policía peina el parque donde fue hallado el cadáver de Jayne MacDonald |
|||
| 10/Julio/1977 | Bradford | Maureen Long | 42 años |
|
Como en otras ocasiones, Sutcliffe también estaba de parranda en Bradford tomando tragos con los hermanos Barker, vecinos suyos con quienes después de departir un buen rato dejaba en alguna avenida. Luego se internaba solo con su automóvil en las zonas rojas de la ciudad. Sutcliffe vio a Maureen Long a la salida del club Tiffany donde estaba junto a la gente que hacía fila para tomar taxi. Se acercó lentamente hacia ella y le preguntó si deseaba un aventón a lo que ella dijo que si el estaba dispuesto a dárselo, que aceptaba. Total que se subió al auto y comenzó a platicar acerca de su esposo que había sido un boxeador promesa, sin embargo ya no era ni para llevarla a bailar. Long le propuso ir a su casa, que en caso de estar vacía podrían pasar el rato asi que cundujeron al mencionado sitio, pero tras un par de minutos regresó la mujer y comenzaron a manejar de nuevo. Finalmente llegaron a unos terrenos baldíos. Ahí Long se bajo a orinar, momento predilecto de Sutcliffe para sacar sus 'herramientas' de debajo del asiento. La golpeo una vez en la cabeza, la mujer cayó al suelo inconsciente y procedió a mutilarla como era característico de Sutcliffe, con una navaja apuñalando a su víctima en el pecho, vientre y por atrás del cuerpo. Con mucha furia y varias veces. Al parecer los ladridos de un perro y un vigilante que pasaba a lo lejos aparte de una luz que se aproximaba interrumpió el ataque. Pero Sutcliffe dice que se fue pensando que había sido suficiente el castigo como para matar a la mujer. Para su desagrado, al día siguiente leyó en los periódicos que la prostituta había sobrevivido. Pensó que esta mujer podría delatarlo, pero luego se supo que Maureen Long padecía de amnesia y la descripción que hacía de su atacante, para nada coincidía con la de Sutcliffe y este respiró con alivio nuevamente. Para colmo el vigilante no pudo dar una descripción correcta del automóvil, días después Sutcliffe vendió el carro a uno de sus vecinos. A fin de cuentas le regresaron el carro y lo vendió en partes después de desmantelarlo el mismo. Cuando Sutcliffe fue capturado y confesó el ataque tuvo el cinismo de mencionar que había visto a Maureen Long hacia apenas dos semanas en un supermercado. A pesar de que se encontraron cara a cara ella no lo reconoció.
Terreno lleno de basura donde Sutcliffe atacó a Maureen Long |
|||
| 1/Octubre/1977 | Manchester | Jean Jordan | 21 años |
|
Peter Sutcliffe por su parte, se había familiarizado con Manchester dado que también la había emprendido con sus vecinos los Barker para visitar cantinas y clubes y sobre todo la zona roja del lugar. Para ese entonces ya vivía solo con su mujer en Bradford y también había estrenado su Ford Corsica color rojo. A eso de las 9 de la noche Sutcliffe conducía su carro por el llamado Moss Side, la zona roja de Manchester cuando vio entre varias prostitutas a Jean Jordan quien le pareció "nada mal" y se acercó para subirla al auto. La chica le pidió que esperara un poco mas adelante. Y así lo hizo Sutcliffe hasta que llegó la muchacha. Ella le contó que ya estaba en tratos con otro hombre, pero que al verlo se había decidido por el. "Ha cometido un grave error" alcanzó a pensar Sutcliffe. Circularon por calles y avenidas que la chica le indicaba para llegar a un lugar reservado. El sitio era una serie de terrenos baldíos semiabandonados, que era especialmente visitado por las prostitutas de Moss Side y sus clientes para efectuar 'el negocio' en paz. Aquello era en Chorlton cerca del cementerio sur. Antes de bajarse del auto la muchacha le pidió el pago del servicio por adelantado. Así que Sutcliffe le dio un vale por 5 libras. Jordan lo guardó en un compartimiento de su bolso. Ya en el lugar, había un invernadero con lo cual Sutcliffe ideo llevar a la prostituta cerca o tal vez adentro para poder asesinarla fácilmente. Pero cuando no pudieron entrar y comenzaron a subir una pequeña barda, aprovechó para asestarle el consabido martillazo en la cabeza. La chica cayó al suelo gimiendo en agonía, así que la golpeo 10 veces mas hasta que dejo de emitir sonido alguno. Sin embargo no eran los únicos usuarios del lugar en ese momento. No muy lejos alguien encendió su automóvil y se alejo del lugar pero instantes después otro ocupo el lugar del anterior. La oportunidad de ser descubierto era demasíada, así que Sutcliffe se escurrió al asíento de su carro y se fue a su nueva casa. Ya en camino, se dio cuenta que había dejado el vale de 5 libras con la prostituta. Eso había sido un terrible error dado que esos vales tenían número de serie y podrían rastrearlo hasta su persona. Pondero regresar a buscar, pero ya era demasíado tarde y al día siguiente se sentó a esperar lo peor. Para su sorpresa ni en los periódicos ni en la televisión hubo mención alguna del ataque. Pasaron los días y se dio cuenta de que aún permanecía escondido el cuerpo de Jean Jordan así que después de una fiesta familiar y aprovechando que fue a dejar a su casa a sus papas y hermanos, se dirigió a Manchester con el objetivo de recuperar el vale. Al llegar al sitio encontró el cadáver en su lugar. Desesperadamente busco entre sus ropas, desnudándola por completo. Cada prenda que retiraba la aventaba lejos pero se dio cuenta que el dinero no estaba ahí. Así que busco en los alrededores el bolso de la prostituta. En todo momento maldecía su suerte, sabiendo que cada instante que permanecía en el lugar aumentaba la probabilidad de que fuera observado y capturado. Furioso por no hallar el bolso descargó su ira contra el cadáver. Al primer navajazo en el estomago, este reventó despidiendo un hedor insoportable que hizo vomitar a Sutcliffe. En ese momento urdió crear una escena, un misterio de ese crimen, para lo cual creyó que escondiendo en otro sitio la cabeza del cadáver sería suficiente para despistar a las autoridades. Con un vidrio intentó efectuar su cometido pero no pudo ni con una pequeña sierra que llevaba consigo. En el colmo de la frustración le propino varias patadas al cadáver y se alejó del lugar. Creyó que definitivamente estaría perdido cuando apareciera ese documento. A la mañana siguiente después del periplo de Sutcliffe por hallar el vale de 5 libras, un par de locatarios del lugar encontraron el cuerpo de Jean Jordan desnudo, boca abajo y con los brazos abiertos. Alrededor de su cintura tenía enrollado un trozo de intestino. La cabeza había sido literalmente desfigurada por los golpes. Gracias a la descripción que la policía hizo de la victima, fue identificada por una prostituta amiga de Jordan. El esposo también colaboró llevando a la policía un frasco con limonada que la difunta había dejado en casa y que tenía huellas digitales recientes. Hasta el 10 de octubre el bolso de Jean Jordan fue encontrado por un vecino. El bolso de piel color verde había sido movido de la escena del crimen y fue evidente que fue esculcado por alguien pero no fueron abiertos los compartimentos secretos del mismo donde estaban guardados los vales de 5 libras de Sutcliffe y otro mas, de una libra. El tardío hallazgo así como otras dificultades policiales hicieron imposible un rastreo efectivo. Al primer momento los detectives creyeron tener la victoria muy cerca pero todo se derrumbo al conocerse que aquel vale era parte de una enorme transferencia de pagos a varias empresas del área y que por fuerza pertenecía a uno de los 8,000 empleados a quienes se había entregado el lote. A final de cuentas la lista de sospechosos se logró reducir a 300 hombres, dentro de los cuales figuraba Peter William Sutcliffe, que milagrosamente escapó del largo brazo de la ley. Poseía la coartada perfecta, pues el día del crimen había sido huésped de su fiesta familiar en casa. Y sus familiares podían atestiguar al respecto.
En uno de estos multifamiliares vivió Jean Jordan |
|||
| 14/Diciembre/1977 | Leeds | Marilyn Moore | 25 años |
|
En anticipación de lo que pudiera pensar Moore, Sutcliffe detuvo su automóvil cerca de donde ella se hallaba y para armar un buen teatro bajo del carro y a modo de que ella le tomara confianza comenzó a gritar hacia unas casas 'Adiós... cuídate, nos vemos!...' mientras se despedía con la mano. Cuando ella llegó hacia su carro el ya estaba dentro y desde la ventana le preguntó si estaba 'de servicio'... aquel ardid de despedirse de nadie funcionó pues la muchacha echo un rápido vistazo a las casas a que se había dirigido Sutcliffe y decidió meterse a su carro. Convinieron en el precio del servicio en 5 libras. Cifra que parece era el estándar de la época y comenzaron a manejar hacia un lugar solitario donde poder estar tranquilos. Mientras tanto Sutcliffe le comentó que se despedía de una amiga suya que estaba enferma. A Moore le pareció que el sujeto conocía bien la zona aparte de que hablo de unas tales Gloria y Hilary, nombres que Moore conocía. Llegaron así a una parte abandonada y sucia de Buslingthorpe Lane, muy cerca de donde hacía dos años Sutcliffe había exterminado a Wilma McCann. Luego le dijo a Marilyn Moore que prefería hacerlo en el asiento trasero. Cuando la muchacha de 25 años salio del carro se encontró con la portezuela cerrada así que Sutcliffe fue a ver, pero la real intención era ahí a desplegar su violencia. Sin embargo al hacer el swing con el martillo se resbalo en el lodo y el golpe no aterrizó de lleno como era el propósito. La mujer comenzó a gritar por su vida a la vez que caía al suelo. Con las manos se protegió la cabeza. Siguió recibiendo la lluvia de martillazos pero sus gritos alertaron a los perros cercanos que comenzaron a ladrar. No lejos de ahí un grupito de personas venía caminando así que Sutcliffe tuvo que huir. Por lo lodoso del suelo derrapo varias veces antes de poder controlar el automóvil. Después de recobrar conciencia Marilyn Moore fue asistida por una pareja que pasaba por el lugar. Tuvo que ser internada en la sala de urgencias del hospital de Leeds donde fue sometida a cirugía de urgencia para reducir la presión intracraneal. Debido a sus graves lesiones la policía temió que no pudiera describir a su atacante. Sin embargo el retrato hablado obtenido a través de ella resultó ser uno de los mas cercanos a la realidad. Años después el detective Ronald Gregory reveló que la víctima tuvo que ser sometida en el hospital a sesiones de hipnosis para poder sacarle la descripción de Sutcliffe. Sin embargo falló en describir el modelo y color del carro que usaba su atacante esa noche. La policía de todos modos pudo reconocer las huellas dejadas por las llantas solo para confirmar que eran muy similares a las encontradas en anteriores ataques del destripador.
Aspecto del entonces solitario paraje donde fue atacada Marilyn Moore |
|||
| 21/Enero/1978 | Bradford | Yvonne Pearson | 21/22 años |
|
Ese día Sutcliffe lo había dedicado a ayudar en la mudanza de sus padres que se habían cambiado de casa al barrio de Bingley. Cuando terminaron y rechazó quedarse a tomar unos tragos con ellos supusieron que deseaba regresar a casa junto a su esposa Sonia. Los planes del destripador eran otros. El encuentro de Pearson con Sutcliffe fue de lo mas extraño pues mientras manejaba, casi choca contra un automóvil que salía en reversa descuidadamente. Al frenar para evitar la colisión, sin mayores preámbulos apareció la rubia prostituta que después de tocar en el cristal de la portezuela abrió la puerta y entro a su vehículo. Sorprendido, Sutcliffe le pregunto de donde había salido a lo que la mujer respondió 'fue cosa del destino...' Después de acordar el arancel que fue de 5 libras se dirigieron a un paraje solitario detrás de los molinos Drumond, donde trabajaba el papa de Sutcliffe. Cuando la muchacha bajo del auto, Sutcliffe ya estaba preparado con su habitual martillo escondido debajo de su asiento. Le asestó la usual ración de golpes pero, apareció un automóvil que se estaciono muy cerca de ellos. Arrastró a la prostituta al lado de un sillón que ahí había. Como la víctima aún agonizaba tomó relleno del mencionado sillón y se lo introdujo en la boca a la vez que le tapaba la nariz con el fin de que no emitiera algún sonido que lo delatara. Para Sutcliffe los instantes que permaneció el carro con sus ocupantes ahí cerca de el, le parecieron una eternidad, pero finalmente se retiraron. Una vez que estuvo solo con el cadáver descargó su enorme furia, pateándolo inclusive saltándo encima del pecho. Igual que en los ataques a otras, le bajó los calzones y le expuso los pechos. Hasta el 26 de Marzo, dos meses después del crimen fue notificado el hallazgo del cadáver. Yvonne Pearson había sido reportada como desaparecida desde el lunes siguiente al ataque. Sin embargo como ya estaba citada para una audiencia judicial, se levantó la sospecha de que había huido. Al pasar por el lote un hombre vio lo que le pareció un maniquí de sastre debajo de un viejo sofá. Al acercarse descubrió que lo que sobresalía era un brazo de mujer además de detectar el olor putrefacto del cadáver. Las autoridades hallaron colocado debajo de un brazo del cadáver un ejemplar de periódico fechado un mes después del día del ataque. Este hecho se convirtió en un misterio debido a que Sutcliffe declaró que nunca regresó a la escena del crimen. El médico forense encargado de estudiar el cuerpo incrementó las sospechas pues declaró que los golpes en la cabeza no habían sido provocados por un martillo como era con el modus operandi del destripador. Se llegó a sospechar que existía otro maniático al acecho, sin embargo hoy día esta aceptado que Yvonne Pearson murió a manos de Sutcliffe.
Oficiales peinando el lote baldío donde mataron a Yvonne Pearson |
|||
| 31/Enero/1978 | Huddersfield | Helen Rytka | 18 años |
|
Se internaron en un depósito de madera, de esos que están al aire libre a un lado de la calle. Ahí la muchacha le hizo saber a Sutcliffe que estaba lista y comenzó a desabrocharse sus pantalones. Contra todo lo que Sutcliffe odiaba a las prostitutas y a pesar de su irrefrenable deseo de matarlas, esta vez se excito por la muchacha en turno. Sin embargo para poderla hacer bajar del auto, el mismo se excusó para bajar e ir a orinar. Cuando regreso la chica accedió hacerlo en el asiento trasero. Ese momento era precisamente en el que Sutcliffe sacaba de debajo de su asiento las armas, fueran estas el martillo y algún cuchillo. Pero cuando se dirigía a la chica, esta ya estaba metiéndose al carro. Al soltar el martillazo este golpeo al carro. Alarmada por el hecho salto hacia atrás y le pregunto que había sido aquello. Sutcliffe le dijo 'una pequeña muestra de lo siguiente...' y le descargó varios golpes a la cabeza. Justo en ese momento Sutcliffe se dio cuenta que dos taxistas estaban apenas a 30 metros de distancia, sin embargo estos estaban completamente distraídos en sus asuntos. Arrastró a la muchacha hacia un lugar apartado de la mirada de los demás. Aún no fallecía Helen Rytka, yacía herida y gemía sin cesar. Contrario a su costumbre, Sutcliffe tuvo sexo con la desafortunada prostituta según para mantenerla callada y quieta. Tardó unos minutos en eyacular y observó como la chica concentraba su mirada en el, pero no hacía ya ningún movimiento. Cuando el se paró la muchacha todavía hizo el intento de huir pero Sutcliffe la detuvo y la apuñalo varias veces en el pecho, inflingiendo heridas en corazón y pulmones. Pasó cerca de media hora en lo que duró la brutal agresión de Sutcliffe contra al indefensa prostituta cuando finalmente los taxistas se habían marchado. Recogió sus cosas y escondió el cadáver entre algunas basuras y láminas de asbesto que había en el lugar. Al regresar a su casa limpió sus botas que se habían ensuciado de sangre y puso en su lugar el cuchillo y el martillo. Esa noche, Rita esperó en vano el regreso de su hermana y le tomó tres días superar el miedo a confesar a la policía la desaparición de Helen y de lo que se dedicaban para obtener dinero. Con la ayuda de un perro rastreador, a la policía no le tomó mas de 10 minutos hallar el cuerpo en una parte semiabandonada del lote de madera. Estaba escondida bajo unas laminas y sus ropas y calzado yacían esparcidos varios metros a la redonda.
El detective Oldfield caminando en la escena del crimen contra Helen Rytka |
|||
| 16/Mayo/1978 | Manchester | Vera Millward | 41 años |
|
Millward tenía un cliente que solía ir a verla las noches en martes y jueves pero esa vez no apareció así que se subió con el primer conductor que pasó por ahí. Ella indicó a Sutcliffe a donde ir para tener la intimidad que el negocio demandaba, así que fueron a parar a las partes solitarias de un estacionamiento junto a un hospital. En el lugar era frecuente ver prostitutas con sus clientes. Igual que siempre al bajar la prostituta de su carro, fue atacada con el martillo. Tiempo después un hombre que visitaba el hospital asegura haber escuchado a la hora del ataque unos gritos pidiendo auxilio pero pensó que provenían del hospital y no hizo mayor caso. Temprano al día siguiente unos trabajadores que iban en un par de camionetas descubrieron el cuerpo de Vera Millward recargada en una reja. De lejos les dio la impresión de ver un maniquí, pero una inspección mas cercana aclaró el terrible hallazgo. Había sido golpeada tan fuerte en el cráneo que sangre y tejido cerebral escurría por sus ropas, los cortes de navaja habían sido tan profundos, que los intestinos se salían por las heridas. En la espalda también había una serie de puñaladas por las costillas y un ojo había sido lacerado y sacado de su orbita. Sutcliffe se tomó tiempo para acomodar las prendas y calzado junto al cadáver y cubrir el cuerpo con un abrigo. Vera Millward fue la última víctima prostituta del destripador. De ahí en adelante sería menos selectivo atacando casi a cualquier mujer. Ello ha derivado en dos corrientes de opinión. Por un lado los que hablan de que Sutcliffe cada vez era dominado por un deseo irrefrenado de hacer daño a las mujeres y por otra parte hay quien habla de la existencia de dos asesinos diferentes.
Forenses y detectives analizan el cadáver de Vera Millward |
|||
| 4/Abril/1979 | Halifax | Josephine Whitaker | 19 años |
|
La noche del 4 de Abril Josephine había ido de visita con sus abuelos a quienes les enseño su nuevo reloj que justo había comprado al precio de 60 libras. La abuela estaba en una reunión no lejos de casa. A pesar de que fue invitada a pasar la noche, por no traer el estuche de sus lentes de contacto y porque a la mañana siguiente tenía trabajo, insistió en regresar caminando a su propia casa. Esa misma noche Sutcliffe lo había pasado en compañía de su amigo Trevor Birdsall con quien había tomado algunas copas. Luego de dejarlo en casa siguió manejando hasta Halifax, donde cerca de una tranquila zona residencial pudo ver caminando sola a una muchacha. Se estacionó y salió armado de su inseparable martillo y un destornillador enorme al que le había afilado la punta. Pronto la alcanzó y comenzó a platicar con la chica. Según sus propias palabras, creyó que Josephine era una prostituta, a pesar de su platica realmente inocente y carente de malicia alguna. Pensó que esta prostituta era muy buena, para esconder su verdadera naturaleza. Al caminar por el vecindario se cruzaron con varias personas que paseaban sus perros. La chica optó por tomar un atajo para llegar a su hogar, aquel movimiento tomo por sorpresa a Sutcliffe y una vez que estuvieron en un parque y lejos de las luces de la calle decidió atacarla. Mediante un ardid se retraso un par de pasos, momento que uso para sacar el martillo y la golpeó en la cabeza. La arrastró por el lugar unos cuantos metros y se dio cuenta de que algunas personas pasaban por el lugar. La chica agonizaba y gemía fuertemente. Después un hombre de los que había circulado por el sitio declaró que estando en el parque había escuchado un terrible sonido que hizo se le pararan de punta los pelos del cuerpo. Después de arrastrar a la chica procedió a apuñalarla numerosas ocasiones con el destornillador. Desde las 5.30 a.m. la gente pudo ver el cuerpo de Whitaker en el suelo, sin embargo el reporte del hallazgo se dio después de las 6.30 de la mañana. Los oficiales detectaron huellas consistentes a las halladas en el apartamento de Patricia Atkinson. También encontraron rastros de un aceite frecuentemente usado en molinos y en maquinas herramientas. También partículas metálicas en las heridas de la víctima, probablemente residuos del destornillador cuando fue afilado por Sutcliffe. Lo mas dramático de este crimen fue el hecho de que la víctima fue atacada casi a la vista de su hogar y que al día siguiente fuera su propio hermano menor quien viera el zapato de ella ahí tirado en la escena del crimen. |
|||
| 2/Septiembre/1979 | Bradford | Barbara Leach | 20 años |
|
Sutcliffe la vio separarse del grupo de gente en que Barbara venía así que manejo y doblo en la siguiente esquina. Cuando el bajaba de su automóvil, ella pasó a su lado con calma y sin sospechar nada. Entonces llegó a ella y la golpeo con el martillo. Una vez en el suelo la tomó por las manos o los tobillos -no esta claro- y la llevó al patio de una construcción que ahí había. La remató con el destornillador afilado y luego colocó el cadáver en un rincón donde usualmente se guardaban unos botes de basura. Lo cubrió con un trozo de alfombra y le puso unas cuantas piedras encima. El domingo por la noche sus compañeros reportaron a Barbara como desaparecida y al día siguiente a las 3 de la tarde su cuerpo fue hallado justo donde lo había escondido Sutcliffe. De acuerdo a los primeros reportes el modus operandi correspondía al del destripador y la preocupación se incrementaba en los cuerpos policíacos al constatar que había atacado de nuevo fuera de las zonas rojas en que había acostumbrado por años. En sus confesiones Sutcliffe narró que mató a Barbara Leach ya de una manera muy automática, no recuerda tantos detalles del ataque como solía ocurrirle con los primeros. La compulsión por asesinar mujeres ya dominaba por entero su conducta.
Patio donde Sutcliffe abandonó el cadáver de Barbara Leach |
|||
| 18/Agosto/1980 | Farsley | Marguerite Walls | 47 años |
|
Alrededor de las 10 de la noche la mujer salió de su oficina para ir a su domicilio en Farsley, un suburbio de Leeds. Apenas unos cientos de metros separaban su casa del trabajo así que cuando regresó caminando abrió la posibilidad de ser atacada por Sutcliffe que a esa hora manejaba su auto en dirección de Chapeltown y la vio sola por la calle. Una vez fuera de su carro Sutcliffe se apresuró a alcanzar a la señora Walls a quien golpeó con el martillo. Con un trozo de cuerda la arrastró del cuello hasta un jardín junto a la avenida. Una vez ahí, la estrangulo con la cuerda. Sin embargo se dio cuenta que pasaban algunas personas por la entrada del lugar y aunque voltearon en la dirección que el se hallaba junto con la víctima, realmente no vieron nada en la oscuridad. Luego la desvistió y aventó todas las prendas lejos. Iba a abandonar el cadáver a la vista de todos, pero decidió esconderlo debajo de hojas, ramas y algunos otros desechos del jardín. Al día siguiente unos jardineros descubrieron el cuerpo y llamaron a la policía. Esta vez el forense de acuerdo a las características que presentaba el ataque determinó que no había sido responsabilidad del destripador. El uso de una cuerda para asesinar, así como la ausencia de las puñaladas y lesiones por arma punzo cortante determinaban la probable existencia de un asesino diferente. En sus confesiones iniciales Sutcliffe negó haber asesinado a la señora Walls, sin embargo después cambió sus declaraciones aceptando que cambió la manera de terminar con la mujer con el propósito de despistar a la policía, estrategia que probó cierta efectividad. Cuando Uphadya Bandara recupero la conciencia un oficial de policía estaba junto a ella. De acuerdo a su descripción, el atacante había sido un sujeto de estatura mediana con barba y bigote. El ataque fue relacionado con el de Marguerite Walls y no fue hasta que Sutcliffe fue detenido que se le ligo con el.
Jardin donde Sutcliffe despachó a la señora Walls |
|||
| 24/Septiembre/1980 | Leeds | Upadhya Bandara | 34 años |
|
Una vez llegado a ella la golpeó brutalmente con su martillo y le rodeo el cuello con la cuerda que traía para estrangularla. En este punto de la historia hay dos versiones sobre lo ocurrido. Una establece que una vecina, la señora Valerie Nicholas cuya casa daba a la avenida donde ocurría el ataque, escucho ruidos y salió a investigar. Inmediatamente habló a la policía. De ese modo Sutcliffe se vio interrumpido y dejó viva a la víctima. Por otro lado Sutcliffe dice que cuando atacaba a la Dr. Bandara sintió una gran culpa por querer estrangularla y que escuchó una voz que ordenó parar, así que le pidió perdón y se alejó a su auto y de ahí condujo hasta su casa. |
|||
| 5/Noviembre/1980 | Huddersfield | Theresa Sykes | 16 años |
|
El novio de Sykes, padre a su vez de su hijo de escasos tres meses, era un fanático del ejercicio y salió en persecución de Sutcliffe que mañoso como ya era, alcanzó a esconderse en un jardín y esperó a que el peligro pasara para poder salir del escondite. Esa vez fue lo mas cercano que estuvo Sutcliffe de ser pillado en sus actos criminales. El ataque no fue conectado con el caso del destripador de Yorkshire, hasta que después se le adjudicó al caso debido a la similitud en el horario del ataque y otros detalles que surgieron tras la captura del asesino. |
|||
| 17/Noviembre/1980 | Leeds | Jacqueline Hill | 20 años |
|
Sutcliffe estaba estacionado a las afueras del citado centro comercial comiendo pollo y papas del Kentucky Fried Chicken. Precisamente siete semanas atrás había estado en el mismo sitio cuando atacó a la doctora Bandara. Cuando la vio pasar encendió su carro y procedió a adelantársele como era su estrategia. Una vez estacionado espero a que la muchacha pasara y después la siguió a pie esperando cuidadosamente el momento oportuno de golpearla con el martillo. Una vez hecho esto, la arrastró a una entrada. Instantes después pasó por la calle otra mujer así que tuvo que esconderla mas adentro del lugar, que era un espacio abierto junto al centro comercial. Ahí la desvistió y la apuñaló repetidas veces con el mismo destornillador de mango amarillo que había usado con Theresa Sykes. Como en otro ataque también le clavo el destornillador en un ojo porque 'lo miraba fijamente...' Esa misma noche por la calle donde inició el ataque de Sutcliffe quedó tirado el bolso de Jacqueline Hill que fue encontrado por un estudiante. Este muchacho llevó el bolso a su casa para que lo vieran sus amigos. El mas prudente de ellos observó que el bolso tenía salpicaduras de sangre y dijo que había que llamar a la policía. Así hicieron pero los oficiales encargados de atender la situación no pudieron hallar mas indicios de que hubiera ocurrido un crimen en la zona del hallazgo. Fue hasta el día siguiente que un locatario del centro comercial, descubrió el cuerpo cerca de la rampa de un estacionamiento detrás de una reja. Jacqueline Hill fue la última víctima conocida del destripador de Yorkshire. ![]() Lugar donde murió Jacqueline Hill |
|||
Desea escribir al webmaster para cualquier comentario, queja o sugerencia: inbox@asesinatoserial.net
Ultima actualización: Noviembre 2006